Lic. Carlos Enrique Loria Beeche.
Una guía sencilla para maestras, maestros y familias que quieren abrir Scratch, hacer su primer movimiento y acompañar mejor a las niñas, los niños y los jóvenes que tienen cerca.
Tecnología en Pastillas — Pastilla #1
A veces el primer paso para enseñar tecnología no es explicar mucho, sino sentarse al lado de una niña o un niño y atreverse a probar.
Primera confesión
Cuando abrí Scratch por primera vez, me sentí torpe.
Y lo digo con toda honestidad.
Llevo décadas escribiendo código. He enseñado punteros, listas enlazadas, recursividad y estructuras de datos. Mis manos están acostumbradas a teclear instrucciones en lenguajes que no perdonan una coma mal puesta, una llave olvidada o un punto y coma fuera de lugar.
Y ahí estaba yo.
Frente a una pantalla llena de bloques de colores.
Mirando un gato.
Sin saber exactamente por dónde empezar.
Mi primera reacción fue buscar un manual. Mi segunda reacción fue sentirme viejo. Mi tercera reacción fue la correcta: aceptar que iba a aprender algo nuevo, desde cero, como lo haría una niña o un niño.
Para quién es
Este artículo no es exactamente para niños.
Es para usted.
Para la maestra, el maestro, la mamá, el papá, la tía, el tío, la abuela o el abuelo que quiere entender qué están haciendo las nuevas generaciones frente a una pantalla.
Y si usted todavía no ha abierto Scratch, quédese.
Yo ya lo estoy haciendo.
Y quiero caminar esta primera experiencia con usted.
Qué es Scratch
Scratch es una herramienta gratuita para aprender a programar creando historias, juegos y animaciones interactivas.
En lugar de empezar escribiendo código con palabras, signos, paréntesis y puntos y coma, Scratch permite programar usando bloques de colores.
Eso reduce el miedo inicial.
La persona que aprende puede concentrarse primero en la lógica: qué quiero que pase, cuándo quiero que pase y en qué orden debe suceder.
Puede visitar el sitio oficial aquí: scratch.mit.edu.
Antes de empezar
Para esta primera pastilla solo necesitamos tres cosas:
- Una computadora con navegador.
- Conexión a Internet.
- Diez minutos de paciencia.
No hace falta instalar nada.
No hace falta crear una cuenta para probar.
No hace falta saber programar.
Solo vamos a abrir Scratch, mover el gato y observar qué ocurre.
Nota para adultos: este tutorial no pretende que usted domine Scratch hoy. Solo busca que abra la herramienta, haga su primer movimiento y descubra que puede acompañar a una niña, un niño o un joven sin saberlo todo de antemano.
Paso 1: abrir Scratch
- Abra su navegador.
- Entre a https://scratch.mit.edu.
- Presione el botón Crear.
Al abrir el editor verá varias zonas.
A un lado están los bloques. En el centro se arma el programa. A la derecha aparece el escenario, donde vive el famoso gato de Scratch.
No intente entenderlo todo de una vez.
Hoy solo vamos a usar lo mínimo.
Paso 2: mover el gato
- Busque la categoría azul llamada Movimiento.
- Arrastre el bloque mover 10 pasos hacia el área central.
- Haga clic sobre ese bloque.
Observe qué pasa.
El gato se mueve un poquito.
Eso parece simple, pero ya ocurrió algo importante: una instrucción produjo una acción.
En programación, eso es fundamental.
Paso 3: agregar un evento
Ahora queremos que el movimiento ocurra cuando presionamos la banderita verde.
- Busque la categoría amarilla llamada Eventos.
- Arrastre el bloque al presionar bandera verde.
- Colóquelo encima del bloque mover 10 pasos.
- Presione la banderita verde que aparece arriba del escenario.
Ahora el programa tiene una pequeña estructura:
Cuando presiono la bandera verde
mover 10 pasos
Esto ya nos enseña una idea importante: un programa puede esperar a que ocurra algo para ejecutar una acción.
A eso le llamamos un evento.
Paso 4: decir hola
Vamos a hacer que el gato también salude.
- Busque la categoría morada llamada Apariencia.
- Arrastre el bloque decir ¡Hola! por 2 segundos.
- Colóquelo debajo del bloque mover 10 pasos.
- Presione nuevamente la banderita verde.
Ahora el gato se mueve y luego dice “¡Hola!”.
Si cambia el orden de los bloques, cambiará también el resultado.
Pruebe poner primero el saludo y después el movimiento.
Ahí aparece otra idea central de la programación: la secuencia.
Paso 5: girar
Agreguemos una acción más.
- Regrese a la categoría azul de Movimiento.
- Arrastre el bloque girar 15 grados.
- Colóquelo después del saludo.
- Presione la banderita verde.
Ahora tenemos algo así:
Cuando presiono la bandera verde
mover 10 pasos
decir ¡Hola! por 2 segundos
girar 15 grados
Es pequeño.
Es sencillo.
Pero ya es un programa.
Qué aprendimos
Sin darnos cuenta, en pocos minutos usamos varias ideas importantes:
- Evento: algo inicia el programa, como presionar la banderita verde.
- Instrucción: cada bloque le dice al gato qué debe hacer.
- Secuencia: el orden de los bloques cambia el resultado.
- Prueba y corrección: si algo no sale, se ajusta y se vuelve a intentar.
Eso ya es pensamiento computacional.
Y empieza de una forma muy amable: moviendo un gato.
El error adulto
Mi error más grande fue querer explicarlo todo antes de hacer algo.
Si hacemos eso con una niña o un niño, probablemente lo vamos a aburrir en pocos minutos.
Funciona mejor sentarse a su lado, abrir Scratch y preguntar:
“¿Qué creés que pasa si arrastramos este bloque?”
Luego dejamos que explore.
Que pruebe.
Que se equivoque.
Que presione botones.
Que haga preguntas.
Usted no necesita saberlo todo antes de empezar.
Necesita estar ahí.
Si ellos saben más
Puede pasar algo muy hermoso.
Tal vez su hija, su hijo, su estudiante, su nieta o su nieto ya sepa más que usted.
Perfecto.
Siéntese a su lado y pídale que le enseñe.
Pregúntele:
“¿Por qué usaste ese bloque?”
“¿Qué pasa si lo cambiamos?”
“¿Cómo hiciste para que se moviera?”
“¿Podemos hacer que diga otra cosa?”
Usted no necesita ser el experto absoluto.
Necesita ser el adulto que se interesa.
Y para una niña o un niño, eso vale muchísimo.
Mi pequeña profesora
Hubo un instante que me lo cambió todo.
Mi nieta de siete años me vio batallar con Scratch.
Se rió de mí.
Con ternura, no con burla.
Luego me tomó la mano y me mostró dónde estaba el bloque de decir Hola por 2 segundos.
Lo arrastró ella misma.
Lo puso en medio de mi pequeño desorden.
Presionó la banderita.
El gato dijo:
“Hola”.
Mi nieta me miró y me dijo:
“¿Viste, abuelo? No es tan difícil.”
Ese momento no lo cambio por ningún reconocimiento profesional.
Ese momento también fue una clase.
Pero esta vez la profesora era ella.
Reto familiar
Antes de cerrar, le propongo un reto sencillo.
Abra Scratch con una niña, un niño o un joven que tenga cerca.
No empiece explicando.
Empiece preguntando:
“¿Qué creés que pasa si tocamos la banderita verde?”
Después prueben juntos estas tres variaciones:
- Cambien el número de pasos de 10 a 50.
- Cambien el texto “¡Hola!” por otro saludo.
- Cambien el orden de los bloques.
Luego conversen:
¿Qué cambió?
¿Por qué cambió?
¿Qué pasaría si agregamos otro bloque?
Ahí empieza el verdadero aprendizaje.
Para seguir
Estos recursos pueden ayudarle a continuar:
- Scratch — sitio oficial
- Tutorial oficial: Getting Started with Scratch
- Proyectos iniciales de Scratch
- Scratch para educadores
- Biblioteca de aprendizaje de Scratch Foundation
Próxima pastilla
En la siguiente entrega vamos a construir nuestra primera lista en bloques.
Sí, una estructura de datos.
De esas que yo enseñaba en la universidad.
Pero esta vez la vamos a construir con bloques de colores, paso a paso, y sin que nadie se asuste por la palabra “estructura”.
Tecnología en Pastillas — Pastilla #1
Escrito por un abuelo que un día decidió aprender algo nuevo para estar más cerca de sus nietas y nietos.
