Laudes del 9 de mayo: comenzar el día alabando al Señor
Comenzar el día con Laudes es aprender a despertar el alma antes que el ruido del mundo. Una invitación sencilla a la alabanza, la confianza y la oración de la mañana en la Liturgia de las Horas.

Hay oraciones que no solamente se dicen: se habitan. Laudes, la oración de la mañana dentro de la Liturgia de las Horas, nos invita a colocar el inicio del día bajo la mirada de Dios, reconociendo que la vida, la luz, el trabajo y el descanso son dones recibidos.

Rezar Laudes es despertar el alma antes de que el ruido del día la disperse. Es abrir los labios para la alabanza, dejar que los salmos eduquen el corazón y permitir que la Palabra de Dios ilumine lo que vamos a vivir.

Laudes del 9 de mayo - Oración de la mañana
Laudes del 9 de mayo — Oración de la mañana.

La mañana tiene algo de creación nueva. El sol vuelve a levantarse, la casa despierta, las obligaciones aparecen, y también las preocupaciones. Por eso la Iglesia nos enseña a comenzar no desde la prisa, sino desde la alabanza.

En Laudes, el creyente aprende a decir: antes de trabajar, gracias; antes de decidir, ilumíname; antes de preocuparme, confío; antes de hablar, abre mis labios, Señor.

“Señor, abre mis labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.”

Esta oración diaria no está reservada solamente a sacerdotes, religiosos o comunidades monásticas. También los laicos podemos unirnos a esta oración de la Iglesia, desde la casa, el trabajo, el camino o un momento de silencio antes de comenzar la jornada.

Para rezar Laudes cada mañana

Quien desee incorporar esta práctica a su vida diaria puede consultar la Liturgia de las Horas en línea. Algunos recursos útiles son:

Tal vez no siempre podamos rezar todo con calma. Pero comenzar con una antífona, un salmo, una lectura breve o simplemente con la invocación inicial ya puede cambiar el tono interior del día.

Que cada mañana nos encuentre con un corazón dispuesto: no perfecto, pero abierto; no sin cargas, pero confiado; no libre de sombras, pero vuelto hacia la Luz.

Carlos Enrique, hijo de Guido, hijo de Arturo, hijos de Dios.


Referencias para profundizar

Salmo 63 — El alma que madruga buscando a Dios

“Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo;
mi alma está sedienta de ti.”

Este salmo expresa muy bien el espíritu de Laudes: antes de comenzar las tareas del día, el alma se presenta ante Dios con sed, deseo y confianza. La mañana se convierte así en una búsqueda de la presencia viva del Señor.

Leer el Salmo 63 completo:
https://www.bibliatodo.com/la-biblia/jerusalen/salmo-63

Lucas 1,68-79 — El Benedictus: la alabanza que anuncia la luz

“Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.”

El cántico de Zacarías, rezado cada mañana en Laudes, proclama que Dios visita a su pueblo y hace surgir una luz nueva. Es una oración especialmente apropiada para comenzar el día.

Leer Lucas 1 completo:
https://www.bibliatodo.com/la-biblia/jerusalen/lucas-1

Catecismo de la Iglesia Católica 1174 — La oración que santifica el día

“El Misterio de Cristo [...] penetra y transfigura el tiempo de cada día mediante la celebración de la Liturgia de las Horas.”

El Catecismo enseña que la Liturgia de las Horas prolonga durante el día la oración de la Iglesia, uniendo nuestras horas al misterio de Cristo.

Leer el Catecismo:
https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p2s2c1a3_sp.html

2 comentarios en «Laudes del 9 de mayo: comenzar el día alabando al Señor»

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