¿QUÉ ES EL DIÓXIDO DE CLORO?

Es un gas altamente soluble en agua, aprobado en USA y UE para potabilizar agua y desinfectar alimentos, lavado de frutas y verduras frescas.
Esta molécula está constituida por 1 ion de cloro y 2 átomos de oxígeno: ClO2

Uno de los aspectos más importantes, es que el dióxido de cloro es extremadamente soluble en agua sin crear enlaces químicos, es decir, es un gas que realmente se disuelve por completo en el agua. Entre otras razones químicas, tiene una estructura molecular similar a la molécula del agua.

Su elaboración habitual para uso biológico es en base a la mezcla de clorito sódico (NaClO2) al 24%, con ácido clorhídrico al 4% que actúa como el activador de esta reacción. Con esta mezcla se libera el gas de dióxido de cloro, que mediante un procedimiento sencillo, se satura pasivamente en agua hasta alcanzar la concentración de 3000ppm, ya sin la presencia de clorito de sodio, ni del ácido activador.

CLORITO DE SODIO Y DIÓXIDO DE CLORO
El clorito sódico (NaClO2) es una sal, que disuelta en agua es de apariencia transparente, tiene una masa molar de 90 g/mol y evapora a 180°C.

El CDS, en cambio, es el gas dióxido de cloro (ClO2), disuelto en el agua, con una apariencia amarilla, y tiene una masa molar de 67g/mol y evapora a 11°C. Por lo tanto debemos diferenciarlas, son 2 sustancias completamente diferentes y se comportan también distinto.

El CDS es la extracción del gas puro, de la reacción señalada, sin su contaminante ácido, ni clorito sódico, con un pH neutro. Por esto no causa quemaduras químicas por pH, tampoco causa reacciones secundarias y ni siquiera reacciona con el ácido clorhídrico del estómago.

ClO2 NO ES CLORO ------------------------------- ClO
                                     NO ES HIPOCLORITO DE SODIO----- NaClO
                                     NO ES CLORITO DE SODIO------------- NaClO2


¿CÓMO ACTÚA EL DIÓXIDO DE CLORO?:

El ClO2 es un oxidante, es decir, puede recibir electrones. En este caso, los patógenos son desnaturalizados entregando involuntariamente electrones al ClO2.

El ClO2 es una sustancia que facilita la combustión porque añade oxígeno a todos los procesos, a diferencia de otros medicamentos que habitualmente funcionan por envenenamiento de los patógenos. El oxígeno no se acumula en el cuerpo y por tanto es un proceso farmacodinámico muy diferente. La oxidación, además, es utilizada de manera similar y natural por nuestras células de defensa, como los neutrófilos en el proceso de fagocitosis, que no es otra cosa que engullir y combustionar el “enemigo”, dicho de manera simple.

El potencial de Oxidación (también denominado potencial redox) de un elemento se expresa en voltios. Para el dióxido de cloro, ese valor es de 0,95 voltios. Cualquier cosa que tenga un voltaje menor que 0,95 dará hasta 5 electrones a la molécula de dióxido de cloro cuando entre en contacto.

A modo de comparación, el dióxido de cloro tiene un efecto de oxidación más leve que el peróxido de hidrógeno (H2O2), que tiene un potencial de oxidación de 1,78 y recoge 2 electrones, o el ozono (O3) cuyo potencial de oxidación es 2,07 y sólo recoge 2 electrones.

Una célula humana saludable tiene una carga eléctrica de poco más de 1 voltio, por tanto no se ve afectada por la acción del  dióxido de cloro.

Su acción terapéutica está dada por su selectividad por pH.

La hipótesis de su mecanismo de acción es que el dióxido de cloro libera el oxígeno cuando se encuentra con acidez, ya sea por ácido láctico o por la acidez del patógeno, oxígeno que a su vez oxida (combustiona) los patógenos presentes en medio de pH ácido.

Su efecto terapéutico es debido -entre otros- a que crea un entorno alcalino, eliminando al mismo tiempo patógenos ácidos de tamaño pequeño, a través de la oxidación, con una sobrecarga electromagnética imposible de disipar por parte de los organismos unicelulares.

El tejido pluricelular tiene complejos enzimáticos que neutralizan los excesos de oxígeno, por lo tanto no se ven afectados (dosis dependiente).

Cuando se incorpora en el riego sanguíneo, al tener un pH neutro, no reacciona hasta encontrar componentes ácidos como virus, bacterias, inflamaciones o infecciones. Al encontrarse con estos ácidos, el ion de cloro (cloruro principalmente) es el primero en reaccionar, el CDS se disocia en oxígeno molecular (O2) más el ion de cloro (Cl), eliminando patógenos por oxidación, como lo hacen los macrófagos en nuestro sistema inmune.

Esta doble acción lo convierte en una sustancia ideal para tratar virus como el Sars-Cov-2.

​ABSORCIÓN:
Una vez que se ingiere una pequeña cantidad de CDS disuelto en agua, el gas se libera en el estómago a través del efecto de evaporación, debido a que se evapora a partir de  11°C.

La mucosa gástrica al contener gran cantidad de agua, absorbe este gas de forma inmediata y al tener un tamaño similar a la molécula del agua, puede penetrar con facilidad al intersticio según las leyes de Fick, sobre la difusión de gases, y es transportado a todas las partes del cuerpo donde haya agua por tratarse de una molécula muy pequeña, comparado con las macro moléculas de fármacos convencionales.

DISTRIBUCIÓN EN EL ORGANISMO:
Debido a la fácil hidrosolubilidad, sin hacer hidrólisis, la molécula de CDS se reparte de forma aleatoria en el cuerpo, según la segunda ley de Fick sobre conservación de masa, en ausencia de cualquier reacción química.

CANTIDAD DE OXIGENO TRANSPORTADO POR EL DIÓXIDO DE CLORO:
El peso molecular del ClO2, son 67g/mol, el peso molecular del O2 son 32 g/mol, por lo tanto el oxígeno ocupa el 48% del peso molecular del ClO2.
            1 miligramo de ClO2 contiene 0,48 miligramos de oxígeno.
            1 miligramo de ClO2= 1.49 x 10 5  mol
            1 miligramo de ClO2 contiene potencialmente 8,97 x 10 18 moléculas de O2.
            1 miligramo de ClO2, puede liberar potencialmente 0,334 mililitros de O2, y
            considerando el protocolo C para covid 19, de 10 mililitros de CDS a 3000ppm,  tenemos:
            Cada mililitro de CDS contiene 3 miligramos de ClO2
            1 miligramo de CDS puede liberar 1,44 miligramos de O2, que equivale a 1 mililitro de
            O2 disuelto en el plasma y equivale al oxigeno transportado por 0,72 gr de hemoglobina con una presión parcial de oxigeno del 100%.

Así, 10 mililitros de CDS pueden aportar 10 mililitros de oxigeno molecular, tras reaccionar en su totalidad en un lapso de 2 a 3 horas. Lo importante es que el oxígeno sigue atado a la molécula de dióxido de cloro sin consumirse, hasta el momento en que llega a la zona del problema y se libera donde hay más necesidad por presencia del exceso de protones, como es el caso en los cápsides de este coronavirus que se oxidan por desnaturalización. Llega a las células más ácidas y sus mitocondrias comprometidas del organismo, primero y tras eliminar patógenos, toxinas ácidas y además restablecer el equilibrio del pH, como efecto “secundario” el beneficio es la oxigenación.

Pero ¿cuánto oxigeno hay en la sangre?
La presión parcial del oxígeno (pO2) es de 100 torr, solo en los alvéolos pulmonares, pero en los capilares es de solo 40 torr, en tejido intersticial es de 10 a 20 torr y a nivel de la membrana celular es 10 torr, en el citosol de la célula es de 2 torr y en la mitocondria por lo tanto solo llega aproximadamente 0,2 torr. Cuando el oxígeno se difunde a través de la membrana alveolar capilar, el 97% se une a la hemoglobina y el 3 % restante, permanece disuelto en el plasma. Los hematíes funcionan por lo tanto como baterías de oxígeno que liberan según la presencia de ácidos, como el ácido láctico por ejemplo, que es conocido como efecto Bohr. El flujo sanguíneo es de 5 litros por minuto, nos da un flujo de O2 de solo 15 mililitros por minuto, transportado en la sangre arterial, lo que supone menos del 6% del consumo de  O2 en reposo. Pero la sangre es capaz de transportar mucho más oxígeno, gracias a que se combina en forma predecible con la hemoglobina, así, un mol de tetrámero de hemoglobina se combina con 4 moles de O2; 1 gramo de hemoglobina se combina con 1,39 mililitros de O2 y como en 100 mililitros de sangre normal, hay 15 gramos de hemoglobina, podrán transportar un total de 15 x 1,39 = 20,85 mililitros de O2, solo en el mejor de los casos, solo si toda la hemoglobina estuviera unida el oxígeno, es decir, la saturación del hp del O2, fuese del 100%, que nunca lo es.

​El protocolo C, con 10 mililitros de CDS, aportan 10 mililitros de oxígeno molecular. Hay que tener en cuenta también, que la saturación de la hemoglobina depende de la presión parcial del oxígeno según una forma de curva sigmoidea, y no es lineal. Significa que una persona con una saturación del 60%, solo dispone de una presión parcial de 30, y esta es la razón de la extremadamente rápida recuperación de pacientes afectados de covid 19, cuando experimentan síntomas de ahogo.

METABOLISMO
A diferencia de fármacos convencionales, el dióxido de cloro en forma de CDS, no requiere de una inactivación, ya que se consume por el propio cuerpo en el metabolismo de sus células.
Él órgano principal del cuerpo a nivel celular que consume oxígeno es la mitocondria, siendo esencial para la producción de ATP y por lo tanto para la energía de todas las células del cuerpo humano.

EXCRECIÓN DEL CDS:
Debido a la alta presencia de sodio en el cuerpo, es decir, “sal”, se puede asumir que el ion de cloro, al entrar en reacción con un ácido, solo puede convertirse en una cantidad ínfima de “sal”, que es cloruro de sodio (NaCl), que es parte esencial de nuestro metabolismo y se excreta a través del sudor o la orina de forma natural.

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